Alex Meehan  es periodista y autor, con base en Dublín, Irlanda, y una figura ampliamente reconocida dentro de la comunidad internacional de la Bujinkan. Inició su práctica en las artes marciales de la Bujinkan en el año 1989 en Dublín. Su primer encuentro con Hatsumi Sōke y Noguchi Sensei tuvo lugar en 1997, durante un Taikai celebrado en Francia, experiencia que marcó de manera decisiva su camino marcial.

Realizó su primer viaje a Japón en diciembre del año 2000, y desde entonces ha visitado el país en más de cincuenta ocasiones, entrenando de forma regular en el Hombu Dōjō y manteniendo un contacto directo y continuo con la enseñanza transmitida por Hatsumi Sōke y los shihan japoneses de alto rango.

En 1998 fundó el Bujinkan Namiryū Dōjō en la ciudad de Dublín, convirtiéndose en uno de los principales referentes de la Bujinkan en Irlanda. Superó la prueba de Godan en el año 2000, fue promovido a 15º Dan en 2009, recibió el título de Yūshū Shihan en 2015 y, finalmente, el de Dai Shihan en 2018.

A lo largo de su trayectoria ha sido distinguido con numerosos reconocimientos otorgados por el Hombu Dōjō, entre ellos varias distinciones de la Medalla Dorada, el Bufu Ikkan Shō y el certificado Shin Gi Tai Ichi Shō, que reconocen su dedicación, coherencia y compromiso con la transmisión del Budō.

Además de su labor como instructor, Alex Meehan es un investigador y divulgador activo de la historia, la filosofía y la cultura del Budō japonés. Su formación como periodista se refleja en un enfoque claro y estructurado de la enseñanza, así como en su capacidad para contextualizar las artes marciales tradicionales dentro de un marco cultural e histórico amplio. Ha escrito numerosos artículos y ensayos sobre Bujinkan, ninjutsu y cultura japonesa, y participa regularmente en seminarios internacionales como instructor invitado.

Su dōjō mantiene una presencia activa en línea a través del sitio oficial:
www.happobiken.com

Es un honor contar con el maestro Alex Meehan como parte del equipo de instructores invitados, aportando no solo su alto nivel técnico, sino también una visión profunda, reflexiva y bien fundamentada del Budō transmitido por la Bujinkan.