Mark se trasladó de Inglaterra a Japón en junio de 1986 con la intención inicial de permanecer dos o tres años para estudiar con Hatsumi Sensei
Comenzó su entrenamiento en Japón en el Dōjō de Ishizuka y, durante un tiempo, asistió prácticamente a todas las clases disponibles en los distintos dōjō. En aquellos años, con excepción del dōjō de Ishizuka en Kashiwa, la mayoría de los entrenamientos se realizaban en Noda. Entrenó durante un período en el Dōjō de Shiraishi, luego pasó varios años en el Dōjō de Manaka, antes de que este último dejara la Bujinkan. Paralelamente, siempre mantuvo una presencia constante en las clases de Hatsumi Sensei, incluyendo una etapa en la que coordinaba entrenamientos casi diarios con él en el dōjō de Noguchi Sensei, mientras este se encontraba trabajando.
Desde muy temprano, Mark asumió el rol de traductor de las clases de Hatsumi Sensei al inglés. Hoy en día es común encontrar practicantes que dominan el japonés, pero en aquellos años eran muy pocos. Mark fue, sin duda, uno de los mejores traductores disponibles, y aún hoy sigue siendo considerado entre los más destacados dentro de la Bujinkan
Hace muchos años, una frase de Hatsumi Sensei marcó profundamente el camino marcial de Mark:
“Muchos se preguntan por qué puedo realizar mutō dori con tanta facilidad… es porque nadie sabe usar una espada correctamente.”
Estas palabras llevaron a Mark a reflexionar seriamente y a buscar un lugar donde pudiera aprender el uso correcto de la espada. Tuvo la fortuna de encontrar un dōjō de Shinkage-ryū, una escuela tradicional que siempre había admirado, y que casualmente acababa de abrir cerca de su casa en Noda. Comenzó a entrenar allí hace más de veinte años y, en la actualidad, es uno de los profesores de la escuela.
En los primeros tiempos de su práctica en Shinkage-ryū, Hatsumi Sensei solía corregirlo con severidad durante las clases, aunque esto pronto dio paso a comentarios muy positivos sobre su comprensión del uso adecuado de la espada. Al conocer el énfasis de esta escuela en el mutō dori —trabajado progresivamente desde espada larga, espada corta y finalmente sin espada—, Hatsumi Sensei le dijo con firmeza que debía transmitir este conocimiento a los practicantes de la Bujinkan. Durante varios años, Mark lo hizo, aportando especialmente al desarrollo del taijutsu desde la perspectiva del manejo del sable.
La tercera disciplina que Mark integra en lo que él mismo denomina su “budō sanshin” es el kyūdō, el tiro con arco japonés. Antes de mudarse a Japón, ya practicaba tiro con arco tradicional inglés, por lo que su interés por el kyūdō surgió de manera natural. En Japón tuvo la oportunidad de entrenar con un maestro de la tradición Heki-ryū Sekka-ha. Tras varios años practicando el kyūdō moderno bajo la Federación Japonesa de Kyūdō, su maestro le propuso estudiar la forma antigua, expresando su preocupación por la falta de interés de las nuevas generaciones japonesas y el posible riesgo de desaparición de las escuelas tradicionales. Mark aceptó con gratitud y recibió durante varios años entrenamiento personal adicional, hasta la retirada de su maestro y su posterior fallecimiento.
Es un gran honor contar con la participación de Bujinkan Dai-Shihan Mark Lithgow como uno de los instructores invitados en este evento. Su trayectoria refleja un conocimiento amplio y profundo de las artes marciales tradicionales japonesas. Entre los grados y licencias que ha obtenido a lo largo de sus años de práctica en Japón se encuentran:
- Bujinkan Dōjō – 15º Dan (Dai-Shihan)
- Shinkage-ryū Kenjutsu – Kaiden (Shihan Dairi)
- Shinkage-ryū Jōjutsu – Kaiden (Shidōin)
- Seigō-ryū Battōjutsu – Menkyo (Shidōin)
- Heki-ryū Sekka-ha Kyūjutsu – Menkyo Kaiden
- Kyūdō (ANKF) – 4º Dan



